domingo, 31 de enero de 2010

"16"...el número de la eternidad.

Que difícil es hablar de un fenómeno cómo Roger Federer. Y no lo digo porque no se pueda analizar su juego o repasar sus números y logros, lo digo por el siempre hecho de saber de que cuando se habla de él nos estamos refiriendo a una leyenda, que más a allá de su tenis y su humanidad, trascenderá por los años y permanecerá eternamente como uno de los más grandes.

Quienes vimos el partido esta madrugada fuimos testigos de la pura historia, y seguramente de una de las más maravillosos y exitosas carrera deportivas del mundo...
Aunque claro está, cuando se habla de Federer todas las palabras parecen quedarse cortas. La mejor opción es quedarse mirando o disfrutando del espectáculo que da en cada presentación.
Su tenis, clásico y sencillo parece haberlo hecho casi todo... 62 títulos profesionales, el Grand Slam completito en casa, máximo ganador de G.S; número 1 del mundo; cientos de records, etc,etc,etc...
¿ Y ahora qué más buscará?... con Roger nunca se sabe...

Por el momento Roger, seguramente disfrutará de su 16ta corona en slams, esa que lo separa aún más de los impresionantes 14 títulos de Sampras y a la vez hace más grande su leyenda... Porque para Roger Federer HOY, el "16" es el número que le asegura la eternidad... aunque quizás un número más grande termine decorando su carrera...


Roger...siempre Roger

Nadie es más grande que Roger Federer...al menos en este Abierto de Australia 2010.
El suizo volvió a dar una clase de tenis y alcanzó su 16to Grand Slam. Esta vez el rival fue Andy Murray, quien poco pudo hacer ante el buen día del suizo y las complicaciones que le trajeron sus propios temores.

Lo hecho por Federer es grande de verdad. 8 finales consecutivas de G.S, presencia en 18 de las últimas 19 finales grandes, 23 semifinales Mayors consecutivas...16 Slams...¿Qué más?
Si en 2002 el record de Sampras (14 G.S) parecía un número inalcanzable, el de Roger Federer lo es aún más.

El partido siempre fue dominado por Rogelio. Consiguió breaks rápidos en cada set y manejó el score sin problemas.
Sin embargo, para lograr su cuarta corona en Australia, el suizo debió pelear con un Murray que intentó todo para ganar (menos arriesgar), pero que se encontró con la solides de un Federer que se pareció al de tres o cuatro años atrás...
El escocés estuvo a punto de llevarse el tercer parcial 8el único set donde tuvo chances reales de dominar), pero un par de errores le dieron la posta a Federer, y el suizo no dudó.

La victoria del helvético llegó por 6/3,6/4 y 7/6(13-11). Sin dudas, un resultado que en los pronósticos no parecía tan sencillo (claro que el partido estuvo lejos de ser fácil para el suizo), porque en teoría Murray podía haberse llevado un set... pero no lo hizo.
En la noche australiana quien se llevó todo fue Roger Federer, al igual que en los últimos años...

Roger...siempre Roger Federer...




sábado, 30 de enero de 2010

Federer - Murray...viejos conocidos.


La final del Abierto de Australia 2010 presenta un panorama prometedor de buen tenis. Murray jugó a un alto nivel las últimas dos semanas y ha
demostrado que puede ganar en las instancias decisivas; claro está que ahora debe vencer en una final grande y sobre todo, despojarse de la presión que toda Gran Bretaña carga sobre él.

Por otro lado Roger Federer, que además de ser g
arantía de gran tenis es ya un habitué de definiciones de G.S y en cada presentación hace más grande su leyenda.
En la previa, todo parece indicar que gran parte del partido puede definirse por lo que haga o deje de hacer el gran suizo; no por subestimar al escocés, sino que uno imagina que será Federer el que arriesgue más y proponga algo "distinto" (a través de gol
pes variados) para no entrar en la famosa "telaraña" de Murray.


Andy, por su parte deberá arriesgar más de lo acostumbrado si quiere granar Australia. Conseguir 3 set ante Federer no será tarea sencilla si sólo apuesta al error del suizo y es conservador en momentos claves. En los primeros encuentros en los que Murray venció a Federer esa receta le funcionó pero ahora es una final de Grand Slam y las exigencias son otras. No sólo por el escenario, sino que además el Federer de G.S es diferente al de torneos Masters 1000 o ATP.
En cuanto al suizo la ecuación resulta bastante simple. Si mantiene regularidad con el drive y ajusta su revés en defensa y ataque complicará mucho a Murray. Por otro lado, si logra sacar a buen nivel seguramente ganará en confianza y en base a ese rendimiento podrá construir su propio partido.
Pero si las dudas aparecen en Federer y su drive no lo acompaña durante el match, Murray tendrá ante sus ojos la oportunidad de su vida. Y ahí sí el partido dependerá más de lo que pueda arriesgar Andy, que lo que haga o deje de hacer Roger.